Me puedo imaginar perfectamente como una agencia llama a personajes del mundo de la moda, la música, el cine y hasta personalidades de la política, para que acudan al estudio del estadounidense fotógrafo Terry Richardson en la Sexta Avenida de Nueva York. Allí les recibe con cámara en mano, identificable por sus camisas tartán, gafas aviador Moscot, que reciben su propio nombre, creando el icono TERRY.
Otro rasgo importante en sus fotos es la complicidad que tiene con la gente a la hora de fotografiar. Le basta un fondo blanco para disparar. Un flash recoge todo lo que quiere transmitir: sensualidad y naturalidad. Parece que los más conservadores del mundo de la moda les sugiere polémica y transgresión. Mientras que por otro lado, los amantes de la fotografía contemporánea le alaban y le reconocen como un genio de los altos contenidos sexuales.
Mirando El diarío de Terry en Tumblr descubro que al finalizar o empezar a modo de relajación, Terry les coloca sus gafas a todo tipo de gente, pasando por Lady Gaga a Barack Obama, mientras les anima a poner sus indices en forma de OKEY, una amplia sonrisa y en 3, 2 ,1, ya tenemos a otro famoso inmortalizado en su carrete con la característica mueca.
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Aquí os dejo una recopilación de toda la farándula que ha sucumbido al inconfundible gesto del controvertido fotógrafo:

Hasta aquí he podido llegar.
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